Ya puedes gestionar tu inmovilizado y depreciarlo

En los últimos meses nuestros desarrolladores han estado trabajando duro para introducir en Debitoor funciones contables que te hagan la contabilidad más fácil e inteligible.

Estos esfuerzos entran dentro de lo que llamamos, no sin cierto redoble de tambores, la hoja de ruta para la contabilidad de Debitoor.

Nuestro principio contable es la sencillez. Ya te lo hemos repetido varias veces y no nos cansaremos de hacerlo.

Primero fue el balance de situación, para controlar el patrimonio de tu empresa y que puedes generar con un solo clic.

Y hace poco te anunciábamos el Autosuggest, para categorizar los gastos automáticamente.

Tratar gastos como activos fijos

Pero hay más. Como ya te habrás fijado, cuando introduces el gasto de un elemento relativo al inmovilizado de tu negocio, Debitoor te lo marca como tal, es decir, como activo (lo verás junto al epígrafe "Tratar como activo" que aparce debajo de la categoría de gasto)

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El ejemplo de la imagen te muestra la compra de una impresora. Como material de oficina es parte del inmovilizado, pues se trata de un bien de larga duración que no está sometido al ciclo de actividad (normalmente anual) de un negocio.

Debitoor también te ofrece la opción, haciendo un solo clic, de no gestionarlo como activo fijo.

La depreciación o amortización de los activos fijos

El inmovilizado de una empresa va perdiendo valor con el paso de los años. Es decir, se deprecia. Y esto has de considerarlo como un gasto anual.

¿Qué significa eso de que se deprecia?

Como en todos los aspectos de la vida, el tiempo va socavando el valor de las cosas. Un coche, un ordenador o los muebles de una oficina son una inversión inicial que con el uso y el paso del tiempo se deterioran.

Además, hay que contar el desarrollo tecnológico. Puedes estar seguro de que el dispositivo con el que estás leyendo estas líneas no tendrá el mismo valor dentro de cinco años.

Debitoor te calcula ahora la depreciación del inmovilizado, es decir, te muestra su pérdida de valor (monetario) anual. Pongamos que compras una furgoneta para tu negocio por un valor de 50.000 euros.

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El gasto te aparece marcado como activo fijo. Para saber su depreciación anual, los dos siguientes pasos serían así:

  • Introducir la vida del activo, es decir, los años en que estimas que harás uso de la furgoneta en tu empresa. En este caso podríamos fijarlo en 15 años.
  • Especificar su valor remanente, esto es, el valor que tendrá al final de su vida útil. En este caso, lo podemos fijar en 5.000 euros.

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Como puedes observar, ahora con Debitoor puedes tener una visión de la pérdida de valor anual de un activo fijo.

¿Y es eso importante? Claro que lo es, tan importante como saber lo que gastas en otro tipo de recursos, pues en juego está la contabilidad de tu empresa. Lo que ocurre con los activos fijos es que son recursos de larga duración y al estar siempre allí perdemos la noción de su coste. Y recuerda, como decíamos más arriba, que una depreciación es un gasto.

Con esta función ganarás una mejor perspectiva del patrimonio de tu negocio y de una forma sencillísima, sin necesidad de conocimientos contables (¡para eso está Debitoor!).

¿No te parece una maravilla?

Mientras tanto, para saciar tu curiosidad puedes leer el artículo que publicamos sobre activos y su amortización o depreciación en nuestra Guía para Autónomos y Pequeñas Empresas.

Escrito por Javier LópezJavier López, 13 Abril 2015