¿Cómo es la facturación del autónomo?

¿Ya te has dado de alta como autónomo? Pues bien, la siguiente pregunta a resolver es cómo llevar la facturación, porque esto de la facturación, querido autónomo, es esencial para tu trabajo. Te reportará alegrías y a veces algunas frustraciones. Deja que nosotros te echemos una mano para aligerar las segundas y potenciar las primeras.

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¿En qué consiste la facturación del autónomo?

La facturación de un autónomo se resume fundamentalmente en dos palabras: ingresos y gastos. Para gestionar los ingresos de tu actividad legalmente tienes que hacer facturas. Y para hacer facturas correctamente tienes que tener en cuenta dos conceptos fiscales: el IVA y el IRPF.

El IVA en la facturación del autónomo

El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) se aplica a tus productos o servicios. Hay tres tipos: el tipo general, del 21%; el tipo reducido, del 10%; y el tipo superreducido, del 4%. También hay productos que están exentos de IVA como las actividades educativas, médicas y sanitarias, sociales, culturales y deportiva sin ánimo de lucro, etc.

En la actualidad, la mayoría de los productos o servicios están gravados con el tipo normal (21%). Si has iniciado tu actividad, ya te estarás informado del tipo de IVA que tienes que aplicar. De todos modos, puedes consultar la tabla sobre nuevos tipos impositivos en el IVA de la Agencia Tributaria. O leerte este práctico manual sobre el IVA de la Agencia Tributaria.

El IVA lo tienes que reportar trimestralmente a Hacienda rellenando el modelo 303 de IVA.

El IRPF en la facturación del autónomo

Un autónomo es una persona física, como un trabajador por cuenta ajena, y, por tanto, está sujeta el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas).

Solo que por ser autónomo tributa este impuesto de un modo diferente al trabajador por cuenta ajena: el tipo de IRPF para autónomos es del 15% en 2016 y del 7% para nuevos autónomos.

No todos los autónomos tienen que aplicar el IRPF en sus facturas. Solo tienen que hacerlo en dos casos:

  • Si eres un profesional sujeto a retenciones del Impuesto de Actividades Económicas.
  • Si tu cliente es una empresa o autónomo.

Si tu actividad está sujeta a retenciones, tienes que reportarlo cada trimestre a Hacienda mediante dos modelos: el modelo 130 o el modelo 131. El primero, el modelo 130, solo en caso de que pertenezcas al régimen de IRPF de estimación directa. El modelo 131, si perteneces al régimen de estimación objetiva o por módulos.

Esto último es algo que tienes que haber aclarado con la Agencia Tributaria en el momento del alta.

Otros impuestos: el recargo de equivalencia en la facturación del autónomo

Puede que por la condición especial de tu actividad o profesión tengas que aplicar otros impuestos. Uno de ellos es el recargo de equivalencia, que se aplica en el comercio minorista.

Pertenecer a este régimen , supone tener que aplicar a las facturas tres tipos adicionales al tipo de IVA: el 5,2% si aplicas el 21% de IVA; el 1,4% si aplicas el 10%; y el 0,5% si aplicas el 4%.

Si quieres saber más sobre el recargo de equivalencia lee en nuestra Guía para autónomos "¿Qué es el recargo de equivalencia y cómo funciona?".

La gestión de los gastos en la facturación del autónomo

La otra cara de la moneda de la facturación son los gastos. ¿O creías que todo iba a ser hacer facturas? La gestión de gastos es importantísimo para saber cómo funciona tu negocio, ser consciente de su viabilidad a corto y largo plazo y tomar decisiones importantes de futuro.

Los gastos de tu negocio también están sujetos a los dos impuestos mencionados, el IVA y el IRPF. Pero aplicarlos ya no depende de ti, sino de tu proveedor. No obstante, también los tienes que contabilizar y reportarlos a Hacienda, por lo que no puedes descuidarlos so pena de sanciones y otras penurias nada sanas para tu contabilidad como autónomo.

Usa un programa de facturación online y no te compliques

Esto también lo podría haber titulado: ¿Cómo llevar la facturación del autónomo del modo más sencillo? Porque la gestión eficiente de tus ingresos y gastos no es fácil si usas plantillas de factura de Word y Excel.

Aunque pueda ser la solución más inmediata a corto plazo, si crees en tu negocio (y creer en tu negocio es esencial para que el éxito cunda; los milagros a Lourdes), lo mejor es apostar e invertir por un programa de facturación online.

Con un programa de facturación online o en la nube las complicaciones son mínimas: pues no tienes que preocuparte por calcular el IVA y el IRPF, gestionas tus ingresos y gastos de un modo ordenado, y consigues, en definitiva, controlar la facturación de tu negocio en todo momento.

Afortunadamente hay programas de facturación online con precios asequibles para autónomos. No sólo es una opción sensata y de eficiencia. Es que es la única opción de controlar las cuentas de tu negocio sin quebraderos de cabeza.

Escrito por Javier LópezJavier López, 7 Octubre 2016 en Autónomos