Entrevista a Ana y Christophe de Masquespacio | Diseño de interiores y de producto

Os presentamos a Masquespacio, la combinación de dos mentes creativas: Ana Milena Hernández Palacios y Christophe Panesse. Entre los dos constituyeron una agencia y consultora de diseño de intereriores y de producto ganadora de varios premios. ¿Quieres saber más sobre ellos? Sigue leyendo.

El equipo de Masquespacio también usa Debitoor el programa de facturación, aquí puedes concoer su historia

Hola Christophe, Ana y al resto del equipo de Masquespacio, ¿puedes describirte en un par de palabras y describir qué es Masquespacio?

Somos Masquespacio, un estudio creativo especializado en diseño de interiores y producto. El estudio fue fundado por Ana (diseño de interiores) y yo (marketing) en 2010 con el fin de convertir nuestra pasión en nuestro trabajo.

Nuestro objetivo siempre ha sido dar nuestra visión sobre cada proyecto que realizamos con el fin de crear experiencias únicas para los usuarios de los espacios/productos que diseñamos.

¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a fundar Masquespacio?

Ana acababa de terminar la carrera y las opciones laborales eran muy limitadas, además las que había se centraban sobre todo en hacer trabajos de delineante, mientras que ella querría explorar sus habilidades a nivel creativo.

Yo por mi parte siempre había sido muy emprendedor por lo que decidí ayudarla con el modelo de negocio y la parte administrativa. A lo largo del tiempo ha ido evolucionando el modelo de negocio principal y también la función de ambos, igual que los proyectos.

He oído que desde 2017 sólo os centráis en diseño de interiores y de producto, ¿qué os ha llevado a ello?

Somos muy apasionados del diseño y la creatividad por lo que querríamos hacer de todo: diseño gráfico, branding, dirección de arte, eventos… Pero después de siete años sentimos que para nosotros era mucho mejor centrarnos en lo que realmente nos apasiona y nos permite ofrecer una visión muy diferente que otros estudios.

Así, además, estamos teniendo la oportunidad de mejorar nuestra habilidad de ejecutar esos mismos proyectos. Creemos mucho en la especialización y por eso pensamos que ha sido el paso más adecuado tanto a nivel estudio como a nivel profesional para las personas involucradas en nuestra empresa.

Un trabajo para Gnomo realizado por Masquespacio

¿Qué es de lo que estáis más orgullosos en vuestra trayectoria como empresa?

Cuando empezamos no éramos nadie. Éramos dos personas sin experiencia y sin contactos en un sector en el que, sobre todo en España, son necesarios justo esos dos factores. Por lo tanto, poca gente se entusiasmó por nuestro proyecto y tuvimos que buscar oportunidades donde no las había en una época de crisis.

Seguimos creyendo en nuestras propias ideas, luchando mucho contra la corriente y construyendo paso a paso, sólo con el fin de cumplir nuestros sueños. Hoy podemos decir que hemos llegado a un punto en el que estamos cumpliendo nuestros sueños y sin duda es lo que más nos orgullece.

¿Cliente grande o cliente pequeño?

¡Ambos! Los clientes grandes te permiten desarrollar proyectos mucho más ambiciosos que los pequeños, pero a su vez tendrás que tener en cuenta que te puedan limitar en tu creatividad por tener una línea ya muy marcada, así que el reto está en intentar convencerles de dar un paso más allá.

Los pequeños clientes por otra parte tienen un presupuesto mucho más limitado, pero se van a dejar llevar mucho más por ti y te dejarán mucha más libertad creativa. ¡Nosotros actualmente nos sentimos cómodos con ambos!

Viendo vuestra web, uno puede decir que el uso de colores planos, y colores fuertes en general, es predominante. ¿Cómo definirías vuestro estilo?

Nos gusta hablar de la visión de Masquespacio sobre el proyecto y que dando esa visión buscamos ofrecer una estética que atrae al público objetivo del negocio.

Hay muchas palabras que nos vienen a la cabeza: customizado, personalizado… En búsqueda de una experiencia única para sus usuarios.

Un trabajo para Hikari realizado por Masquespacio

¿Y vuestro modus operandi cuando recibís un encargo?

A diferencia de gran parte de los estudios de diseño de interiores nosotros trabajamos en una fase previa de investigación y análisis junto al cliente. No nos es suficiente con tener un ‘briefing’ del cliente. Tenemos que conocerlo primero, además de sus necesidades y modelo de negocio.

En el mundo del diseño, a veces el cliente ya tiene una idea formada de lo que quiere. En ese caso ¿os adaptáis a los gustos de vuestros clientes o siempre intentáis dejar vuestra marca personal?

A muchos diseñadores no les gusta cuando el cliente viene con una idea ya previa de lo que quiere. A nosotros al contrario nos parece positivo, ya que nos permitirá alinear de una forma más fácil sus gustos/necesidades con nuestra visión.

Ahora está, claro, que el cliente debe entender que cuando contrata un servicio de un diseñador está acudiendo a un profesional en el que tiene que confiar. El reto para el diseñador es intentar convencer al cliente de coger otra dirección si ve que podría estar equivocado y llegar a un punto donde ambos se quedan satisfechos.

¿Cuál ha sido vuestro mayor reto desde que empezasteis Masquespacio y por qué?

La carrera del diseñador de interiores y producto es muy larga. Mientras que un deportista termina su carrera profesional a los treinta, el diseñador a esa edad empieza a obtener encargos más importantes, si ha creado un buen portafolio en los años anteriores.

El crear día a día el portafolio paso por paso teniendo mucha paciencia sin duda ha sido el mayor reto. El reto sin embargo cuando ya empiezas a llegar a esos encargos más relevantes es seguir estando a la altura de lo que espera el cliente de ti.

¿Cómo ves el futuro del emprendimiento?

Desde nuestro punto de vista sigue habiendo mucho por hacer. Estamos en un momento en el que las redes sociales nos contaminan con mucha información. Eso hace que haya más conocimientos por parte de los consumidores y al mismo tiempo los hace más exigentes a la hora de comprar un producto o servicio.

Además, le hace estar en búsqueda de nuevas experiencias que puedan satisfacer sus necesidades, tanto a la hora de comprar un producto que simplemente cumple una función como a la hora de disfrutar de su tiempo libre.

Estamos convencidos de que si sabes ofrecer algo diferente y hacerlo llegar a tu público objetivo puedes triunfar; sin embargo, no funcionan los modelos de negocio copiados del vecino porque “a él o a ella le va muy bien”.

Proyecto Shade de Masquespacio

En el mundo del emprendimiento hay muchos diseñadores y empresas de carácter creativo como la vuestra, ¿crees que para triunfar hoy día pesa más la idea innovadora o la visualmente atractiva?

Para nosotros ambas van muy ligadas. Nosotros buscamos innovar en cada espacio hasta donde el cliente nos lo permite, llegando a un resultado visualmente atractivo.

No obstante, no hay que olvidar que la imagen vende y por eso la parte visual podría superar la innovadora. Si por ejemplo vemos en la tienda un aceite de oliva de la misma marca y calidad, pero con dos diferentes embalajes, seguro que vamos a dejarnos atraer por el que visualmente nos atrae más. Incluso podríamos llegar a pensar que es un producto innovador por destacarse por su imagen.

¿Qué consejo daríais a aquellos que quieren comenzar en el diseño de interiores y/o de producto?

Es importante que primero tengas claro qué es lo que quieres hacer. Son carreras con un nombre concreto, pero con una amplitud de especialidades.

En nuestro estudio hay personas que sólo se dedican a la planimetría y otros por ejemplo sólo gestionan obras. Podríamos sumarle muchos más como la misma producción de cada uno de los elementos del proyecto o el cálculo de los costes.

Luego, tienes que tener en cuenta ya sea de empleado o por tu cuenta propia tendrás que estar dispuesto a crecer poco a poco, no dejando de lado nunca tu sueño.

¿Por qué usar Debitoor y no otro programa de facturación?

Empezamos a usar Debitoor hace unos cuatro meses. Llevábamos muchos años buscando un programa sencillo de utilizar para hacer facturas de una forma ágil y habíamos utilizado varios programas más amplios para la facturación, sin embargo ofrecían una gran cantidad de opciones que no son muy útiles para una empresa de servicios como la nuestra y como consecuencia no eran muy fáciles de usar.

Debitoor nos ofrece las opciones que necesitamos de una forma muy intuitiva, adaptándose perfectamente a nuestras necesidades. Además el hecho de que es un programa de facturación online nos permite hacer presupuestos y facturas sin necesidad de estar en la oficina.

¿Quieres saber más sobre su trabajo? Te recomendamos que visites la web de Masquespacio. No sólo verás sus proyectos, sino que además disfrutarás mucho por lo visual de su página.

Escrito por Sergio Lozano ÁlvarezSergio Lozano Álvarez, 1 Agosto 2017