Entrevista a Juan della Torre, CEO y fundador de La Machi | Agencia de comunicación

Juan della Torre, fundador de La Machi, y usuario de Debitoor, programa de facturación

¿Quieres conocer cómo trabaja una Agencia de comunicación para buenas causas? Conoce a Juan, CEO y fundador de La Machi, una agencia que trabaja con entidades de bien público, instituciones religiosas, organismos del sector público y empresas responsables. Si todavía tienes dudas de a qué se refiere esto, sigue leyendo.

Hola, cuéntame un poco más sobre La Machi. ¿Cómo surgió y por qué os decidisteis a crear tal agencia de comunicación?

La idea de hacer una agencia de comunicación especializada en buenas causas surgió en 2010 cuando llevábamos la estrategia y creatividad de MasterCard Cono Sur desde McCann Erickson Buenos Aires. La marca estaba apostando fuerte por patrocinios de grandes eventos deportivos para acompañar los sentimientos de sus consumidores.

Eso nos hizo pensar que los grandes momentos emotivos de la vida no pasan por un mundial de fútbol, por ejemplo, sino por esas cosas que te marcan para siempre, como tener un hijo, elegir la persona que te va a acompañar toda la vida, o despedir a un ser querido. Y esas cosas no pasan en un estadio, sino en tu iglesia, templo o en el jardín de tu casa. Vimos que la estrechez mental de los profesionales de marketing hacía que las marcas se pierdan las verdaderas oportunidades de acompañar a sus usuarios en lo que son los sucesos más importantes de la vida.

Hoy La Machi trabaja integrando la teología de la comunicación y el análisis estratégico al proceso creativo en nuestras unidades de servicio: Consultoría (consultoría en comunicación y planning estratégico; trabajo de prensa y RRPP; comunicación de crisis), Creativity (campañas publicitarias, branding & identidad visual corporativa; diseño gráfico; ilustración) y Digital (websites; redes sociales; apps; realidad virtual; newsletters).

He visto que tenéis un nicho de mercado muy específico y que en vuestra web comentáis que “los laicos, expertos en diseño gráfico y comunicación deben volcar su profesionalismo para ayudar a la Iglesia a hacer real la percepción de lo sagrado y del misterio”. ¿Por qué los laicos?

Las ONGs e instituciones religiosas tenían un problema con su comunicación: o era desarrollada por voluntarios de gran corazón, pero escasos conocimientos técnicos, o por agencias pro-bono, más preocupadas en ganar un premio en un festival que en alcanzar los objetivos de la organización. En definitiva, quien siempre sufría era la buena causa.

Ante esta necesidad surgió La Machi, una agencia de comunicación que nace con la intención de romper ese paradigma para transmitir lo que realmente es importante, aportando profesionalismo y acercando plataformas y tecnologías para llegar más lejos. Y nosotros, como laicos, sentimos la responsabilidad de aportar nuestro valor.

La Machi, usuarios de Debitoor en su facturación, en la ceremonia de los premios Publifestival 2017

La Machi trabaja con entidades de bien público, instituciones religiosas, organismos del sector público y empresas responsables. ¿Habéis tenido algún cliente que no pertenezca a ninguna de estas categorías?

Se me hace difícil pensar en una organización por fuera de estas categorías, porque incluso en el caso de las empresas creo que ninguna se declararía a sí misma como “irresponsable”, porque más que la responsabilidad en la comunidad no sea su principal valor. Nuestro criterio está en saber detectar aquellas organizaciones que están haciendo algo más que ganar dinero, que por supuesto no está mal y es necesario, para poder comunicar sus proyectos con todo el potencial de los valores humanos.

¿En qué consiste presentar valores tradicionales en una clave moderna?

Me gustaría responderlo con un ejemplo. Cuando la Red Mundial de Oración del Papa, a cargo del Padre Fréderic Fornos, SJ, nos propuso ayudarlos a encontrar la mejor forma de difundir las intenciones mensuales del Papa por los desafíos de la humanidad y la misión de la Iglesia, nos dedicamos de lleno a un trabajo de investigación y planificación para encontrar como transmitir el mensaje de siempre pero con todo el poder de los nuevos medios. Nos propusimos aprovechar los mejores medios, sumar a los mejores profesionales y trabajar con los altos estándares de calidad a los que estábamos acostumbrados en nuestra vida profesional para grandes marcas.

De todo ese proceso de exploración estratégica salió la propuesta de “El Video del Papa”.

¿Cuál es el mayor reto de La Machi?

Perseverar. Perseverar. Y perseverar. Como compañía tenemos un doble desafío: primero convencer a nuestros clientes de que se puede “comunicar bien el bien”; y luego convencerlos con nuestras campañas. Esto último es lo que cualquier agencia tradicional atraviesa, pero por nuestro modelo y posicionamiento agregamos un desafío previo a eso, y es empoderar a las marcas y hacerlas protagonistas de las buenas historias que hay para contar.

He visto que tenéis campañas espectaculares como Click To Pray, Soldado Argentino o La mujer tejiendo culturas. ¿Cómo es el proceso desde que os llega un encargo hasta que lo ponéis en marcha?

Trabajamos para nuestros clientes con procesos y estándares que están a la altura de cualquier agencia internacional, pero agregamos un condimento más: descubrimos cuál es la buena causa a comunicar detrás de ese producto o servicio.

En pocas palabras, tratamos de comunicar bien el bien. De poner criterios y talentos profesionales al servicio de las instituciones que se dedican directa o indirectamente al bien. Y además tratamos de ser objetivos con la medición de nuestros resultados. Las métricas son uno de los principales desafíos de la industria en general, pero el mundo digital nos está ayudando mucho porque las herramientas que existen en este campo son útiles y fidedignas.

Pero como siempre, la medición de los resultados es en función de las expectativas de cada proyecto y cliente.

De todos los proyectos, ¿cuál y por qué disfrutasteis más?

Sería muy injusto con muchos clientes si contestara esa pregunta, pero mucho más sin incluso la pensara. Podría contestarte con una muletilla de la industria: el mejor proyecto es el que está por venir.

¿Cómo os encuentran vuestros clientes? ¿Funciona el boca a boca o recomendación o por el contrario os enfocáis más actividades en marketing digital?

A decir verdad lo que nos funciona es una combinación de distintas herramientas. Por supuesto que el marketing digital hoy es un aliado que no somos conscientes de los límites que tiene, pero por el peso específico del lugar que estamos ocupando o tratando de ocupar en la industria, el boca a boca nos ha abierto muchas puertas.

¿Qué consejo darías a quien quiere emprender en el mundo de la comunicación y el diseño?

Les diría: ¡Rezando y con el mazo dando! Hay que trabajar duro porque la mejor receta para los buenos resultados es el sacrificio. Les diría que busquen y encuentren su diferencial, que armen equipo y que validen su idea, que no se queden con la primera impresión.

Por último, les diría que para ser un buen profesional también hay que ser una buena persona. El futuro está en sus manos, así que adelante.

Finalmente, ¿qué os hizo decidiros por Debitoor como programa de facturación?

En La Machi somos apasionados por los procesos y las herramientas de optimización de nuestro trabajo. Hace tiempo veníamos buscando una forma eficiente y práctica, que nos consuma el menor tiempo posible a la hora de llevar adelante nuestra facturación y contabilidad. Encontramos en Debitoor un buen aliado para crear nuestras facturas rápidamente y controlar nuestra contabilidad con una perspectiva general del andar de La Machi.

Si quieres saber más sobre ellos, descubrir proyectos que han realizado o incluso estás interesado/a en actividades de communicación que puedan hacer por ti, te recomendamos que visites la web de La Machi.

¿Usas Debitoor para hacer facturas y te gustaría que contásemos tu historia? Puedes escribirnos a [email protected] y formar parte de nuestro grupo de usuarios entrevistados.

Escrito por Sergio Lozano ÁlvarezSergio Lozano Álvarez, 29 Agosto 2017