Entrevista al catedrático Ruiz Navarro: "El futuro pasa por generar iniciativas valiosas y cambiar lo que tenemos a mano"

Desde que estalló la crisis, parece que España está presa de una fiebre de emprendimiento. La palabra emprendedor está más presente que nunca en los medios de comunicación y en el discurso oficial de partidos políticos, patronales y demás asociaciones empresariales (¡y de emprendedores!). El Gobierno de Mariano Rajoy aprobó una normativa en 2013 que bautizó ley de emprendedores. Una búsqueda de la palabra "emprendedores" en Google arroja unos 27 millones de resultados.

Parece que quien no es emprendedor o no tiene intención de serlo está perdiendo el tiempo o se ha equivocado de país.

Pero no es oro todo lo que reluce. Como apuntaba no sin aversión la escritora Elvira Lindo, la palabra emprendedor se ha colocado en el top ten de términos de un discurso ennoblecedor, justo "cuando a las personas jóvenes más difícil les resulta levantar de la nada una empresa".

Es en este escenario de dificultades, pero a la vez de oportunidades - "en medio de la dificultad yace la oportunidad", dijo Einstein -, que las universidades públicas españolas han reaccionado creando cátedras de emprendedores.

Entre ellas cabe destacar la Cátedra de Emprendedores de la Universidad de Cádiz, dirigida por el catedrático de Organización de Empresas José Ruiz Navarro y que ofrece un máster oficial para emprendedores exigente.

Como señala en una entrevista telefónica concedida a Debitoor, se trata del primer máster oficial en una universidad española que exige a los candidatos presentar un proyecto-idea que luego irán trabajando a lo largo del curso:

"En la primera edición [que concluyó en octubre de 2014] logramos que de los 15 alumnos, con 15 proyectos, se crearan 9 empresas", señala satisfecho.

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Asomarse al currículum del profesor Ruiz Navarro da vértigo. Además de dirigir la citada cátedra, es miembro del observatorio internacional Global Entrepreneurship Monitor (GEM) y su responsable en Andalucía desde 2003.

Sus publicaciones académicas y sus estancias internacionales como profesor invitado muestran una vida entregada a la investigación en temas relacionados con el emprendimiento y la creación de empresas, pues "una sociedad sin empresas está condenada al fracaso".

La erótica de emprender

Este catedrático, doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Málaga e ingeniero técnico naval, nos explica que fue en 2007 cuando el equipo rectoral de la Universidad de Cádiz propuso "la idea de fomentar e impulsar la cultura emprendedora en una de las provincias de índice de paro más alto y de falta de tejido empresarial".

De esa idea nació la Cátedra de Emprendedores, cuyo objetivo es "impulsar la cultura emprendedora en la comunidad universitaria" dentro de su entorno, la sociedad gaditana y andaluza, y hacerlo en colaboración con empresas y administraciones.

Sus líneas estratégicas son claras:

  • Motivar a emprender
  • Ofrecer la capacitación técnica para hacerlo
  • Ofrecer los recursos para emprender (recursos financieros, contacto con otros emprendedores y empresarios)
  • La investigación y el estudio del ecosistema emprendedor

El Profesor Ruiz Navarro, que advierte contra la falacia del discurso del emprendedor ("me da un poco de miedo que se incitara a todo el mundo a ser emprendedor; necesitamos emprendedores de calidad"), escribe también de la erótica de emprender y habla con Debitoor de todo lo que implica emprender en un país como el nuestro.

"En España hay un repunte de la actividad emprendedora por necesidad"

Pregunta: ¿Es cierto que se vive una fiebre de emprendimiento en España?

Respuesta: El último informe GEM que presentamos hace unos meses de 2013 creo que resume muy bien lo que está pasando. Hay un ligero repunte de la actividad emprendedora, pero desgraciadamente ese repunte está ocasionado fundamentalmente por la necesidad. Y lo que observamos es que hay una relación directa entre la actividad emprendedora por necesidad y el aumento de la tasa de desempleo. Esa actividad emprendedora por necesidad – que sin duda habrá que apoyar para que sea lo más valiosa posible – no es realmente el foco de atención que deberían poner las políticas de emprendedores. Éstas deberían orientarse fundamentalmente en aquello que llamamos “emprendimiento por oportunidad” y está ligado íntimamente a los procesos de innovación y a los procesos de alto potencial de crecimiento.

"El emprendimiento ha de estar ligado a la innovación y el crecimiento"

El GEM acaba de sacar ahora con el World Economic Forum un informe mundial sobre el estado del emprendimiento de alto potencial ligado a la innovación. Ese informe pone de manifiesto la situación poco competitiva de Europa en general frente a otros países potentes como Estados Unidos. Denominamos emprendimiento de alto potencial a aquellos emprendedores que en sus proyecto iniciales confiesan que van a crear más de 20 empleos y que además están relacionados con proyectos de innovación. En esa situación Europa no sale bien parada y, desde luego, tampoco España.

P.: Ahora que comenta este informe, hace más de un año el profesor de ESADE Javier Santiso y fundador de Start Up Spain ponía en cuestión que las startups salvarían a España. Decía que las startups no iban a solucionar el problema del paro. Que para eso, el país necesita que estos emprendedores se conviertan en empresarios, que las startups se transformen en grandes empresas como Inditex o Mercadona.

R.: Totalmente de acuerdo. Conozco a Javier Santiso. Cuando él habla de startups de alto recorrido es lo que nosotros denominamos emprendimiento potencial ligado a la innovación. Efectivamente, eso es así y para eso hace falta un ecosistema que sea capaz de transferir el conocimiento de las universidades y los centros de investigación y el conocimiento de las grandes empresas al sistema productivo de manera que se creen nuevos mercados; para que los emprendedores puedan generar esos nuevos mercados.

"Tenemos un empacho de leyes que dificultan el emprendimiento"

P.: En España se aprobó la ley de Emprendedores. ¿Se puede cambiar la cultura emprendedora de un país sólo con leyes?

R.: No, rotundamente no. Precisamente en el informe GEM de 2013 presentamos un informe sobre la ley de emprendedores. No creo que una ley vaya a cambiar la cultura emprendedora. Lo que pretendía la ley era loable, pero lo que consigue es complicar más el panorama de la selva normativa en toda materia empresarial. Muchos de los expertos que consultamos para elaborar ese artículo decía que lo que se necesitaba era modificar o simplificar el Código Mercantil y no crear una ley más. Yo creo que tenemos un empacho de leyes. Y nuestros políticos creen que con una ley se consigue gestionar la realidad. La realidad es mucho más compleja y es verdad que necesitamos normas, pero una de las cosas que observamos constantemente en los informes GEM anuales tanto en Andalucía como en España es que lo que nos piden los emprendedores y los empresarios es simplificar la burocracia que existe tan tremenda que obstaculiza muchísimo la generación de oportunidades valiosas. Esa ley, más que ayudar, lo que venía era a complicar. Una de las medidas estrellas de esa ley – la no necesidad de pagar el IVA si no se cobraba la factura – realmente era tan complicado que muy pocas empresas se han apuntado a ese sistema.

P.: En Estados Unidos, una de las cunas de los emprendedores, fracasar en tus inicios no sólo no está mal visto, sino que es un signo positivo. ¿Ocurre lo mismo en España?

R.: Precisamente todo lo contrario. En España quien fracasa queda estigmatizado no sólo socialmente, sino económicamente. A mí me llama mucho la atención que ayer
[durante el Debate del Estado de la Nación] el Sr. Rajoy anunciara la ley de la segunda oportunidad. Es algo que llevamos pidiendo desde hace muchísimo tiempo y es algo que los empresarios necesitan y la sociedad necesita. Hay un modelo que nosotros aplicamos y que también aplican las mejores escuelas de negocios en el mundo como Babson.

"Los fracasos son una fuente de aprendizaje"

Este es un modelo de cuatro grandes puntos: el primer punto o recomendación es que los emprendedores tienen que estar apasionados con su idea o con su proyecto. En segundo lugar, lograr que otros también lo estén; entre ellos, de manera preferente, los potenciales clientes, pero también los proveedores, los empleados de su futura empresa o los stakeholders que les pueden ayudar a conformar su proyecto. La tercera condición es la capacitación técnica como el plan de empresa. Pero si no se dan las otras dos condiciones, la capacitación técnica no sirve para nada. Y la cuarta condición es la que usted acaba de aludir: aprender de los fracasos, de los errores, lo más rápidamente posible y la forma más económica posible.

P.: Israel ha pasado a conocerse como un Startup Nation, ¿puede España seguir su camino? ¿O su modelo podría ser, como dice el profesor Santiso, Corea del Sur?

R.: Yo creo que debemos aprender de todas las experiencias internacionales, Corea del Sur, Israel, las tradicionales Silicon Valley, Reino Unido… Pero hay una cuestión que es básica. Precisamente, la idea de ecosistema emprendedor se refiere a que cada país tiene unos condicionantes propios. Tenemos que tener la habilidad de combinar ese influjo que viene de afuera, esa experiencia, con las circunstancias. Hay una frase de Ortega y Gasset que resume perfectamente esta idea: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Es verdad que las circunstancias las tenemos ahí afuera. Podemos luchar contra ellas y cambiarlas. Pero el “yo”, nuestro “yo”, debería ser el verdadero motor de nuestro cambio.

"El capital humano es fundamental para un ecosistema innovador"

Yo creo que España y todas las regiones que la componen tienen recursos suficientes y muchas veces no están explotados, no están valorizados, desde el punto de vista emprendedor. Y es por ahí por donde deberíamos comenzar. Deberíamos transmitir a nuestra sociedad la suficiente formación e información; es decir, deberían invertir en el sistema educativo y ser capaces de transmitir a nuestra población el capital humano, que es el elemento fundamental de un ecosistema innovador. El futuro pasa por generar iniciativas valiosas, de no conformarnos con el presente como es y utilizar nuestros recursos para cambiar lo que tenemos a mano. Y la segunda palanca de cambio: intentar dar información, es decir, investigar y dar conocimiento a esa población para que sean elementos de cambio.

"El futuro está en mezclar nuestro pontencial turístico con el industrial"

P.: ¿Cuáles son los mejores sectores en España para emprender? ¿Es el mundo del ocio y del turismo un filón (Amadeus, Vueling, eDreams) o resulta un sector ya demasiado trillado?

R.: Las oportunidades más valiosas suelen surgir de la mixtura. Y fíjese usted el caso de Apple. Una empresa de alto contenido tecnológico como Apple hace un año fichó a una señora que se llama Angela Ahrendts que viene del sector de la moda. Y parece muy significativo cómo una empresa – la más valorada del mundo – busca uno de sus directivos en el mundo de la moda. Yo creo que es un error no mimar el mundo de la cultura y el arte; porque yo creo que de la mixtura, de la hibridación, de la fertilización cruzada entre el arte y la industria deben surgir muchas oportunidades empresariales de alto potencial de crecimiento. Del mundo de las humanidades han surgido proyectos muy interesantes. El futuro está en esa mixtura, de cómo podemos mezclar nuestro potencial turístico con el potencial industrial. Y es importante el potencial industrial. No es una opción estratégica válida si no creamos valor industrial, si no somos capaces de generar procesos complejos que transformen los recursos y hagan valor y nos enfocamos exclusivamente en el sector servicios.

"Las sociedades más desarrolladas son las que han creado iniciativas juntas"

P.: Qué le diría brevemente a un emprendedor, a alguien que quieren emprender. Por ejemplo, qué le dice usted a sus alumnos el primer día.

Lo que digo el primer día es que el mundo está cambiando. Que realmente, nos guste o no, la sociedad que vamos a vivir es una sociedad muy incierta. Y precisamente, frente a la incertidumbre, la única manera de hacer frente a ella es siendo inconformista, siendo capaces de generar iniciativas valiosas. En definitiva, siendo emprendedor. Yo pongo siempre como ejemplo la historia de los neandertales y los cromañones. Nosotros los cromañones sustituimos en su momento un nicho ecológico, el de los neandertales, que eran mucho más fuertes que nosotros y que tenían una capacidad craneana superior. Los cromañones superaron a los neandertales porque fueron capaces de trabajar juntos de una manera más eficaz, porque sabían comunicarse, tenían una capacidad de formación superior. Y esa capacidad de formación, esa capacidad de organización, de trabajar juntos es lo que nos ha conducido a ser lo que somos. Y las sociedades más desarrolladas son las que más han trabajado juntas y donde se han creado instituciones que han ayudado a emprender y que han ayudado a crear iniciativas valiosas.

Escrito por Javier LópezJavier López, 26 Febrero 2015 en Emprendedores