Cómo hacer una estrategia de contenidos

La estrategia de contenidos busca impactar en el público con mensajes claros que produzcan experiencias significativas e interactivas. 

Supongo, estimado emprendedor, que lo primero que te habrá saltado a la cabeza al leer estrategia de contenidos es el marketing de contenidos. Pues bien: no son lo mismo. Son conceptos estrechamente ligados, pero convendría no confundirlos. 

El marketing de contenidos "es un enfoque estratégico de marketing centrado en la creación y distribución gratuita de contenido valioso, pertinente y coherente para atraer y retener a un público claramente definido; y, en última instancia, a impulsar la acción de compra del cliente", según el Content Marketing Institute.  

Cuando hablamos de estrategia de contenidos nos referimos a la "planificación, creación, publicación y gestión de contenido útil y original" según Kristina Halvorson.  

El marketing de contenidos tiene una dimensión comercial: al fin y al cabo, se trata de vender los productos o servicios de una empresa; la estrategia de contenidos no tiene por qué seguir este propósito, pues su finalidad es comunicativa. 

faq-spain-estrategia-contenidos-2015-02-06.jpg

Sin duda, una buena estrategia de marketing de contenidos online debería incluir una estrategia de contenidos. Pero una estrategia de cotenidos puede prescindir perfectamente del marketing de contenidos, aunque en el mundo de las empresas se confunda, ya que hoy en día es difícil trazar una estrategia de contenidos si no hay detrás una estrategia más o menos clara de marketing. 

Hechas estas aclaraciones, podemos continuar. 

 

¿Cuál es el objetivo de una estrategia de contenidos?

La estrategia de contenidos tiene un objetivo, que es el uso de palabras e información para crear contenido claro que produzca experiencias significativas e interactivas. 

Espesillo, ¿verdad? Probemos con lo siguiente: lo que la estrategia de contenidos busca es impactar en el público con mensajes claros. Y con crear impacto no hablamos de aterrorizar al personal con mensajes constantes y sonantes, como a martillazos; sino con dejar huella, crear efecto (positivo), sin necesidad de espantar a nadie ni agobiarlo.

 

Una estrategia de contenidos paso a paso

¿Cansado de definiciones abstractas? Nosotros también. Así que pasaremos a lo concreto, porque, al fin y al cabo, no estás leyendo todo esto para acabar sin saber cómo llevar a cabo una estrategia de contenidos. 

1) Analiza la competencia

Probablemente no seas el primero. Nada más ridículo que ponerse a descubrir mediterráneos. Es probable que esa maravillosa idea que se te acaba de ocurrir ya la haya puesto en marcha otra persona. Estudia cómo lo ha hecho (¡no para copiarle!) para mejorar lo ya conocido y puesto en práctica. 

2) Define tus objetivos

Antes de saber cómo llegar a un lugar, primero has de saber a qué lugar quieres llegar. Sentarse en el coche y empezar a dar volantazos sin rumbo no te llevará a ningún sitio, aunque pueda resultar divertido. 

Tus objetivos han de ser, según el acrónimo anglosajón, SMART (que también significa listo): específicos, mensurables, alcanzables, realistas y acotados en el tiempo.

Si tu objetivo es generar más tráfico web, estamos hablando de una objetivo tonto (con perdón): pues ni es específico ni está acotado en el tiempo. Es demasiado vago. Inténtalo de nuevo: en un período de 30 días, generar cien mil visitas a tu página web desde dispositivos móviles y conseguir que un 10% se suscriba. Esto ya está mejor. 

3) Define tu audiencia

Después de saber a dónde quieres llegar, convendría saber a quién quieres llegar. Tus contenidos se dirigen a un público, por lo que has de conocer sus intereses y preferencias, qué tipo de contenidos consumen y mediante qué canales (webs, móviles, etc.). 

4) Define tus contenidos

Tienes tu objetivo y tienes definido tu público. Ahora te queda precisar qué contenidos necesita tu negocio y qué contenidos quiere consumir tu público. 

Asegúrate que tu contenido es relevante y útil para tu audiencia. Y, no menos importante: que sea inteligible. No utilices un tono académico y lleno de jerigonza si te diriges a un público no especializado, pero interesado en el tema. Tampoco te pases y generes contenido vulgar para llamar la atención. 

5) Define tu táctica

Esto implica saber cómo vas a hacer que tu contenido llegue a tu audiencia para que se cumpla tu objetivo. Es decir, newsletters, blogs, artículos de interés como este que estás leyendo, landing pages, promoción en redes sociales (Facebook, Twitter, Youtube...), etc. 

Es importante que planees cómo vas a hacer que tu contenido llegue a tu público, pues nada más estéril que ponerse a predicar en el desierto. 

6) Monitoriza tu estrategia

De nada sirve poner en marcha una estrategia si no contemplas cómo vas a medir sus resultados y las diferentes etapas de su implementación. Este aspecto es esencial para evitar ir dando palos de ciego o perder el tiempo con métodos o contenidos inservibles. 

La analítica web (con instrumentos como Google Analytics), por ejemplo, es una forma de analizar los resultados del tráfico de una web. Puedes comprobar si el tráfico ha aumentado y en cuanto, así como - en el caso del objetivo que habíamos definido anteriormente como ejemplo - si has ganado más suscriptores o no. 

Monitorizar todas las fases te ayudará a hacer ajustes en tu estrategia para mejorarla. 

Si quieres profundizar más sobre cómo crear una estrategia de cotenidos, la página web de Vilma Núñez es utilísima. En inglés, tienes la posibilidad de saber cómo crear una estrategia de contenidos en 652 pasos

Datos Generales

Debitoor es un programa online de facturación y gastos perfecto para pequeñas empresas y autónomos.
Es simple, intuitivo y eficiente. Comienza ahora gratis. Incluye facturación y gastos, más la gestión total de tu lista de clientes y productos.