Mamá Tiene un Plan

Empresa

Diana Martín

Te presentamos a Diana Martín, creadora de Mamá tiene un Plan, una plataforma de planes, productos y servicios para familias. Como ella dice, "ayudamos a las empresas especializadas a difundir sus propuestas de ocio educativo para familias con niños de 0 a 12 años, siempre dando una mayor importancia a las actividades que enseñan en valores y tienen un fin solidario y de integración".

Mamá tiene un Plan empezó ofreciendo planes para familias en Madrid y con el paso del tiempo ampliaron, esta vez con productos y servicios más especializados y de confianza en respuesta a las peticiones de sus usuarios. Ya han sido cuatro años desde el comienzo y Diana nos cuenta su historia.

¿Qué te llevó a tomar la iniciativa de emprender y ser tu propia jefa?

Posiblemente el no saber a qué me enfrentaba. Desde hacía mucho tiempo pensaba en poner en marcha mi propio medio de comunicación -soy periodista y el mundo online da a mi generación unas posibilidades que ya hubieran querido periodistas de otras generaciones- especializado en temas familiares. Quería crear un medio muy personal con propuestas, de verdad, de confianza. Después de trabajar muchos años en este sector, incluso antes de ser madre, decidí lanzarme a la piscina y sigo disfrutando del “chapuzón”.

Cuéntanos un poco más sobre tu negocio, ¿por qué una comunidad online sobre el ocio infantil y familiar?

Las familias tienen muy poco tiempo de ocio para disfrutar juntos y quieren aprovecharlo al máximo con actividades especiales, con las que además puedan enseñar cosas a sus hijos. Para muchas familias, el fin de semana es el único momento en que realmente se ven y charlan y quieren que sus planes sean especiales.

Hay muchos blogs y webs especializadas sobre este tema, pero o no se actualizan a menudo o su información no es del todo correcta, por lo que con demasiada frecuencia las familias acuden a los lugares elegidos y se encuentran que horario, precio e incluso dirección no son las correctas por lo que pierden su día y, por tanto su oportunidad de disfrutar juntos como habían planeado.

Dar una mayor rigurosidad a esa información y proponer actividades, productos y servicios de confianza, de verdad, es nuestro gran objetivo. Y, si además podemos hacer que esas actividades se encuentren rápidamente, en un par de clics, nos damos por satisfechos. Por eso tenemos distintos buscadores para acotar la búsqueda por edad, precio, etc. Así los padres podrán dedicar menos tiempo a buscar online y más a jugar con sus hijos.

Poco a poco, con el paso del tiempo, he visto que las actividades que se proponen para familias son cada vez más profesionales. Por eso, junto con una empresa amiga, Menlo Park Madrid, hemos dado el salto a la organización de Aprendemos Jugando, un gran evento anual con tres pilares básicos: Un Congreso sobre Innovación Educativa y Educación no Formal para profesionales, una Feria para Colegios y una Feria para Familias que organizamos en el Museo del Ferrocarril de Madrid. La segunda edición será en noviembre de 2017.

¿Has notado alguna diferencia por el hecho de ser mujer a la hora emprender?

Por supuesto: para bien y para mal. En la parte negativa, emprender, y hacerlo en el sector de la familia y la infancia, hace que tus clientes potenciales piensen, inmediatamente, que eres una madre que se aburre en casa y busca entretenerse un rato con estos temas, para no dejar de lado una faceta ligeramente profesional. Muchos se sorprenden cuando les cuento que me dedico al 100% a mi negocio y que mi dedicación supera las 10 horas al día casi siempre, aunque mis horarios sean particulares.

En el caso de algunas empresas grandes, en ocasiones se extrañan de que tenga tarifas fijas para acciones concretas. Muchas de ellas creen que basta con que me regalen un producto para que les “haga publicidad” del mismo. Es duro convencer a estos colaboradores, afortunadamente cada vez menos, de que mi trabajo es profesional, que no estoy “pasando el rato” y que sí, efectivamente, puedo facturar.

En cambio, como aspecto positivo, debo decir que he conocido gente maravillosa. Muchas de las empresas de este sector las lanzan madres que han perdido su empleo al quedarse embarazadas o tener hijos. Son emprendedoras (y cada vez más también hombres) que hacen malabarismos para conciliar, han pensando en proyectos que les permitan estar con sus hijos… y entonces es común anular reuniones porque el niño se ha puesto malo o tener una reunión con varios niños alrededor.

Por desgracia, sospecho que muchas ni siquiera concertarían esas reuniones si yo fuera un hombre, y es una pena, porque son reuniones maravillosas donde conoces a tu cliente de otra manera y te cuenta lo que de verdad necesita para que su negocio empiece a funcionar o siga haciéndolo. Con confianza, de tú a tú, en un ambiente familiar. Y son personas increíbles, con una fuerza arrolladora, muchas ideas y una capacidad de gestión alucinante. Si los superan las multinacionales, me quedaría sin muchos de mis clientes.

¿Cómo aplicas tu experiencia vital hasta el día de hoy a tu trabajo?

Lo que siempre tengo claro es cuáles son mis prioridades y, cuando me dejo arrastrar por la rutina, la vida se ocupa de ponerme en mi sitio. No quiero perder el foco. Mi trabajo es maravilloso, lo adoro, no me imagino haciendo otra cosa… pero no es mi vida. Las cosas importantes están fuera de mi ordenador, girando la cabeza, pintando a mi lado. Y a veces hay que apagar todo: ordenador, móvil… y dedicarte 100% a la vida. Sin ese “apagón” de cada día, no podría seguir.

Hemos visto que en Mamá tiene un plan, prestas especial atención al tercer sector, ¿cómo crees que contribuyen las ONGs a la labor que realizas?

Desde Mamá tiene un Plan apoyamos las campañas de todas las ONGs que nos contactan y nos interesamos por muchas de ellas, pero nos preocupa especialmente la integración en el día a día. Hace un año y medio empezamos a trabajar para publicar actividades “aptas” para niños con diversidad funcional y niños sin ella y nos costó mucho arrancar. Creo que hace falta un mayor esfuerzo por parte de toda la sociedad.

Personalmente creo firmemente que son los niños sin diversidad funcional quienes tienen que conocer la realidad de los niños con diversidad funcional e integrarse ellos en su vida, no al contrario. Juntos tienen que crear un mundo pensando para personas con mil y una necesidades distintas, no un mundo que se “adapte” según el caso y que esté constantemente parcheado para que “algunas personas” puedan vivir en él. Sólo así cambiarán las cosas, conociéndolas. Las personas con diversidad funcional conocen cómo va todo, somos los demás quienes tenemos que conocerlos a ellos para que las cosas cambien de verdad. Ojalá pudiéramos hacerlo desde bien pequeños.

¿Cómo te gustaría que fuera Mamá tiene un Plan en diez años?

Más grande, dando empleo a muchas personas, pero con la misma filosofía con la que empecé hace cuatro años. Me encantaría que siempre se sintiera cercana y me encantaría seguir conociendo a muchos de mis usuarios como hoy, con nombre y apellidos.

¿Por qué te decidiste a usar Debitoor?

No soy experta en temas administrativos. Después de trabajar dos años sin cobrar una factura aunque dada de alta como autónoma, me di cuenta de que necesitaba un sistema para ver gastos e ingresos claramente. Un sistema muy visual e intuitivo que, además me mantuviera al tanto de las novedades fiscales que se van produciendo.

No sé cómo, navegando, di con Debitoor y me pareció cómodo y fiable. Lo uso desde hace dos años y estoy muy contenta. Hago facturas en un momento y puedo llevar la contabilidad de mi empresa fácilmente.

¿Qué es lo que más te gusta?

Aunque no suene muy práctico, para mí sí lo es: su diseño es muy limpio, muy claro. Otro de sus puntos fuertes es su buscador por palabras; es genial. Siempre encuentro el cliente que busco o la factura perdida aunque no recuerde el nombre fiscal de la empresa, por ejemplo.

Además, te proporciona gráficas que te dejan muy claro si vas bien o estás perdiendo dinero. Estos detalles hacen que dedique mucho menos tiempo a la contabilidad de mi empresa de lo que destinaba antes. Resulta agradable buscar entre sus funciones, en su página de dudas…

¿Y tu función favorita en Debitoor?

Su página de entrada: el poder analizar de un solo vistazo, sin hacer scroll, el importe pagado, pendiente de pago y excedido por fecha de factura, además de las gráficas que, mes a mes, te indican cuánto has gastado y cuánto has ingresado.

Sobre todo me ayuda mucho el poder buscar lo que necesito fácilmente.

Si tuvieras que recomendárselo a alguien, ¿a quién sería?

A autónomos con unos ingresos mínimos con pocas ganas de perder tiempo en temas administrativos.

Por último, ¿nos dedicas un poco de tu positividad? Una frase bonita.

Emprende, no tengas miedo, lánzate… y confía en tus aliados.


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